Con un discurso lleno de estereotipos, Insfrán nuevamente etiquetó a las mujeres en roles machistas

Locales 09 de marzo de 2022 Por leonardo fernández acosta
El gobernador encabezó el acto por el día de la mujer haciendo todo lo que no hay que hacer si se tiene una mínima perspectiva de género.
escenario
Insfrán al frente, todas las funcionarias y legisladoras detrás. Él fue el único orador

Con legisladoras, funcionarias y referentes políticas como telón de fondo, el único orador en el acto llevado a cabo por el día internacional de la mujer fue el gobernador, Gildo Insfrán.

Es evidente que el gobernador no preparó su discurso ni permitió que alguien con perspectiva de género lo hiciera porque prácticamente ignoró todo lo que a lo que no se debe apelar para generar una conciencia de igualdad en todos los ámbitos.

Lleno de preconceptos, el gobernador evidentemente desconoce en absoluto cuales son las estructuras para referirse a un día en donde no se trata de regalar flores, de regalar elogios y sobre todo no multiplicar conceptos incorrectos que refuerzan roles y estereotipos que fomentan la desigualdad.

Encasillar  la mujer en el rol de madre es uno de ellos porque las mujeres no tienen exclusivamente ese rol, si desde la mirada machista. Hay miles de mujeres que no quieren ser madres, por lo que poner de ejemplo a su propia madre para luego decir que gracias a ella, "El algo aprendió" en consecuencia es el gobernante hace  un cuarto de siglo es volver sobre los estereotipos equivocados en función de que en este día, él no es el que importa y ni siquiera es su homenaje.

Refuerza estereotipos con ofertas o iniciativas (mujeres en rol de enfermeras en la pandemia, de maternidad, su cardióloga porque le cuida el corazón o el ascenso de una mujer comisario en la policía, que por supuesto él autoriza).

Por otra parte la absoluta falta de preparación del gobernador, apela en su discurso a sexualizar a sus militantes mujeres, coqueteando con una torpeza, solo imaginable en alguien que no ha reflexionado sobre la importancia de la palabra en un momento en donde los femicidios cada vez son mayores.

De la misma manera, vuelve a reforzar estereotipos con ofertas o iniciativas (mujeres en rol de enfermeras en la pandemia, de maternidad, su cardióloga porque le cuida el corazón o el ascenso de una mujer comisario en la policía, que por supuesto él autoriza).

Todo el acto se concentra en la autoaexaltación de su figura, las mujeres solo tienen un rol complementario, son necesarias "para cultivar el amor".

Otro de los grandes yerros fue resaltar la tarea de la Secretaría de la mujer, que desapareció cuando se cometían todo tipo de abusos y violencia en los centros de aislamiento con al excusa de la pandemia. Detenciones ilegales de dirigentes mujeres en donde guardó un silencio cómplice.

Insfrán trató de rescatar a la licenciada, Angélica García, de un lamentable papel, siendo nuevamente la apelación al estado de gracia por parte de un gobernante totalitario y machista, quien habilita o no. Un discurso que expone la falta de seriedad y capacidad para afrontar una escenario de creciente violencia de género.

El detalle: todas las funcionarias y legisladoras convalidando su rol secundario en el día internacional de la mujer.

leonardo fernández acosta

Licenciado en Comunicación Social UNLP

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