“Argentina Presidencia. Primero la gente”: una columna de Osvaldo Bazán desnuda el oeste

Locales 02 de octubre de 2022 Por leonardo fernández acosta
En una columna del periodista, Osvaldo Bazán, quedó expuesta la situación en el oeste formoseño, con intentendes que se apropian de la vida de todos en su pueblo y también son responsables impunes por sus muertes.
Adolfo Perez
"Hace 5 años, el 16 de julio de 2017, Adolfo Pérez, ya intendente de Pozo de Maza, aplastó con su camioneta Toyota Hilux a dos hermanitos wichís, de 12 y 14 años" recordó Bazán en su columna.

Dijo Osvaldo Bazan, en su columna, “Bueno, de acuerdo, primero la gente. ¿Qué gente?
Veamos… qué sé yo, Formosa.


Más delimitado aún, departamento Bermejo. Más reducido todavía, Pozo de Maza, localidad de 736 habitantes.
Su intendente, Adolfo Pérez lo es también de las comunidades vecinas. “Comunidades” es el nombre que se le da a pequeños parajes de aborígenes, separados entre sí por unos 15, 20 kilómetros. Así, La Mocha, Rinconada, Acha son comunidades que pertenecen a Pozo de Maza.


En las comunidades se hacen elecciones en asamblea para elegir quien las dirija.
Estas elecciones están realizadas y supervisadas por el Instituto de Comunidades Indígenas.


El intendente Pérez es fiel al caudillo de la zona oeste de Formosa, José Fernández que a su vez es fiel al caudillo provincial, Gildo Insfrán.


O sea, Gildo, como el sol, aunque no lo veamos, siempre está.


Pero el intendente Pérez se encontró esta semana con lo inaudito: la gente de La Mocha, habitualmente mansa y obediente, le dijo “no”.
Mire usted por dónde, los aborígenes formoseños están absolutamente cansados del accionar de Gildo a través de sus personeros.


Son años de indiferencia; son décadas de descuido.


Y fueron capaces, estos argentinos pobres de toda pobreza, de decirle no al representante de los capangas.
No estaban las cámaras de C5N; no llegó ninguno de los medios del jefe de porteros Víctor Santa María. No digo que manden a sus emisoras Aspen o a Blackie, esas radios tan cool que emocionan al porteño medio -que las paga a través de las expensas y los impuestos- sino, qué sé yo, al canal de noticias IP (sí, existe un canal de noticias que se llama IP, lleno de publicidades estatales que ratifican, Primero la gente) que si bien no es muy beneficiado con la audiencia, cada tanto llega a 0,1 de rating. Pero no.


No había nadie ahí para contarlo.


Y como “cuando se enciende una cámara se apaga el autoritarismo”, cuando a través de los años jamás se enciende, pasa exactamente lo contrario.
Pero sí había teléfonos.


Y entonces, primero la gente, se pudo ver a través de las redes sociales cómo esos argentinos olvidados, sin nada, se plantaron frente al representante del gildismo.
“¿Y entonces, por qué lo votan?”, se preguntan cómodos los oyentes de Aspen, mientras por la radio pasan por enésima vez “Africa” del grupo Toto.


Porque es todo fraude del más viejo y obvio. Porque todavía existe la antigua estrategia del voto cadena, porque les sacan los documentos, los suben a un camión, los llevan a votar. Porque los presidentes de mesa convocan a su gente. Porque la Policía y la Gendarmería en el mejor de los casos, miran para otro lado. 


“Estamos cansados de Pérez”, se escucha en el audio a una señora que da la impresión de no haberse sentido primera jamás dentro de las prioridades del país, Argentina Presidencia, primero la gente.
Se entiende el cansancio.


Hace 5 años, el 16 de julio de 2017, Adolfo Pérez, ya intendente de Pozo de Maza, aplastó con su camioneta Toyota Hilux a dos hermanitos wichís, de 12 y 14 años de la comunidad de Los Ranchitos que iban en una pequeña motito.
Los destrozó.


Según la información de los medios locales, Pérez dio positivo en alcoholemia.
¿Cómo terminó el caso?  


Primero la gente.


Cinco años después de las muertes, sigue siendo intendente. Algo tuvo que ver en su suerte que el jefe de la Policía es hermano del secretario del intendente de la localidad donde ocurrió el hecho, Ingeniero Juárez.

Domínguez es el apellido del secretario tan capaz que no sólo tiene ese puesto en la municipalidad sino también es jefe de tierras fiscales y hacienda de Juárez, lo cual no deja de ser meritorio si se tiene en cuenta que no sabe leer ni escribir. Sólo fue a segundo grado de la primaria.


Claro que no es la primera vez que Pérez, delegado de Fernández, delegado de Gildo, tuvo problemas con una Toyota Hilux. Cinco años antes de conducir borracho la camioneta y matar a dos chicos, en el paraje “El Rosillo” un control de rutina mal informado paró a otra Toyota Hilux (bueno, cualquiera se enamora de una marca) con tan mala suerte que el conductor era uno de los hijos del intendente Pérez, de 15 años (desde chiquito los hijos de los capangas formoseños aprenden las trapisondas paternas, parece).


Lo que iba a ser un control de rutina se convirtió en un mal capítulo de “El fugitivo” porque segundos antes de que frenara la camioneta, un hombre se tiró del vehículo y se perdió en la espesura del monte.


La Hilux estaba a nombre del ya nuestro amigo Adolfo Pérez, el intendente de Pozo de Maza y de su concubina (lo dice así el informe, no hago juicios morales). En el asiento de atrás de la Toyota viajaban Mario Ojeda y otro hijo de Pérez, de 12 años, que también participó del viaje iniciático.
¿Encontraron al fugitivo?
Sí.¿Quién era?
Dante Ariel Ruiz, cuñado de Pérez y tío del chico que conducía la camioneta.
¿Por qué se tiró del vehículo en movimiento?
Quizás algo tuvieron que ver los 44 kilos de marihuana que transportaba.


Algunos datos simpáticos del juicio: Ojeda, que viajaba atrás, contó que Ruiz le ofreció 50 mil pesos para que se hiciera cargo de lo sucedido, porque no quería hacer quedar mal a su cuñado. Más simpático aún, cuando le preguntaron al bueno de Pérez por qué su hijo de 15 años iba en la camioneta con el tío que transportaba droga su respuesta hizo reír a la jueza subrogante Zunilda Niremperger: “El chico subió a la camioneta al tío que hacía dedo en la ruta, pero no lo reconoció”.
¡Este Pérez es uno!


Siempre tiene para rascarse el palenque de José Fernández, el caudillo del caudillo Insfrán.
¡Este Fernández es uno!


Hasta 2016 Fernández fue interventor de PAMI y tuvo, digamos, algún problemita con la justicia. El interventor de PAMI Formosa que asumió después de Fernández, Diego Dos Santos se encontró con expedientes cajoneados, prestadores castigados por no ser gildistas, deudas millonarias y, oh, una facturación de 8 millones de pesos por contratación de hoteles porteños que nunca existieron. Los empleados habían denunciado que los hacían fraguar expedientes de hoteles que teóricamente eran para que afiliados a PAMI de Formosa se hicieran estudios en Buenos Aires.

Los hoteles ni existían.
En 2016 fue procesado por esto.
En 2022 dirige el hospital de Ingeniero Juárez, la localidad más grande de toda la zona oeste de Formosa”.

leonardo fernández acosta

Licenciado en Comunicación Social UNLP

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